El falo (del latín phallus y este del griego φαλλός) es otra denominación del pene (particularmente cuando está erecto) y, a veces, de los órganos exteriores masculinos (el pene y los testículos) tomados como un todo, así como un objeto que se parece a un pene o una imagen mimética de un pene erecto. En la historia del arte, una figura con un pene erecto es descrita como itifálica.
Cualquier objeto que simbólica o icónicamente se parezca a un pene también puede ser llamado falo. Sin embargo, es más común referirse a tales objetos como «fálicos» (como en la expresión «símbolo fálico»). Tales símbolos a menudo representan la fertilidad e implicaciones culturales que están asociadas con el miembro viril, así como con la eyaculación.
La palabra falo puede referirse al pene en erección o a un objeto con forma de pene, como un consolador o una figurilla con forma de genitales externos masculinos usada de modo votivo o para rendir culto a una divinidad. Las implicaciones subjetivas suscitadas por lo fálico son amplias e incluyen la fertilidad, el poder generativo, erotismo y poder o acto apotropaico.